lunes, 15 de julio de 2013

Pareja perro o pareja gato, ¿cuál de los dos eres?

   El otro día estuve viendo unos vídeos en youtube (yutúv para los amigos) que circulan por ahí sobre las diferencias entre el amigo perro y el amigo gato, y se me ocurrió que lo que aparecía en ellos también podía ser aplicable al mundo de la pareja. Todos somos perros o gatos en todos los ámbitos, y el sentimental no iba a ser menos, claro. Las personas pueden ser perros o gatos como pareja, y eso es algo bastante positivo porque, como todos no pertenecemos a la misma especie, la monotonía no puede invadir el mundo por completo, como así le gustaría hacer.

    Voy a señalar algunas características de la pareja perro y de la gato, y así, además de gastar mi tiempo en algo más o menos productivo, ( o así lo veo yo), todos podremos saber a qué especie de las dos pertenecemos cuando somos pareja de alguien.

LA PAREJA PERRO

- Llama al otro unas cien veces al día, y le manda más o menos el mismo número de mensajes. Quiere saber dónde está, con quién, y por qué está tardando tanto en darle su atención y cariño.

- Es hiperactiva y se aburre de todo enseguida. Siempre quiere ir a alguna parte, hacer algo, moverse a dónde sea... Agota al otro hasta el extremo con esa continua necesidad de movimiento y de distracción que tiene.

- No sabe estar sola. La pareja perro no sabe ir a ningún sitio sola, y menos sin su pareja, y hasta comprar un anti polillas se convierte en un asunto de Estado para ella.

- Si pasa por delante de una iglesia o de una tienda de ropa de novio/a, se pone a gimotear y a decirle a su pareja que se quiere casar enseguida y que si no, se tirará por un puente.

- Se siente perdida sin el otro.No le encuentra sentido a la vida si no es con su pareja, y es incapaz de moverse de forma independiente.

- Se lo perdona todo al otro. Tiene tal miedo al abandono, que se traga todas las patrañas y chorradas que le cuenta su pareja, y si a ésta le da por jugar al "ni contigo ni sin ti", el perro sonríe y entra en el juego muy gustoso.

- Quiere conocer a la familia y a los amigos del otro a toda costa. La pareja perro necesita de una manada, y si ésta es la de su pareja, mejor. Además, trata de ser complaciente con todos ellos como sea, y si esto significa dejarse fustigar o insultar, pues lo soporta sin ningún problema.

- Tiene que estar constantemente encima de su pareja. Está siempre manoseando, tocando y abrazando al otro hasta el ahogo, tanto en privado como en público, y las peticiones del otro de respeto a su espacio vital le traen sin cuidado. 

- Si el otro va a alguna fiesta o a algún lugar al que no le deja ir, la pareja perro sonríe y se espera en la puerta como un buen can, que es lo que es...

- Le encanta que el otro lleve la batuta y lo decida todo. Necesita un líder, o sea, a su pareja, y las directrices de ésta son ley para él/ella.


LA PAREJA GATO

- Nunca llama al otro y raramente le devuelve las llamadas. El teléfono es un coñazo para el gato y pasa absolutamente de él porque prefiere estar pendiente solo de sí mismo, ya que no hay nada en el mundo más importante que su persona.

- Le gusta ir solo/a por ahí, y que el otro no le moleste ni perturbe sus ratos de caza en soledad. Tiene rutinas en soledad que no va a cambiar por nadie, y si el lunes es su día de borrachera en solitario o el jueves el día de hacerse la cera en el bigote o en los sobacos, eso es sagrado.

- No tiene ninguna intención de conocer a la familia ni a los amigos del otro.  Considera que tener una pareja ya conlleva una intromisión bastante fuerte de su espacio vital, y que la introducción en éste de más gente sería algo catastrófico.

- Si pasa por delante de alguna tienda de ropa de bodas mira hacia otro lado porque solo la presencia de ésta en su camino le provoca rechinar de dientes.

- Es indolente y perezoso, y estar tumbado a la bartola es un placer tan grande que no puede compararse con nada. 

- Es un depredador natural, y si hay algo que le guste o que le intrigue más que su pareja irá a por ello sin pensarlo.

- Si el otro no le deja ir  a una fiesta o a una reunión, entra por la puerta de atrás sin ser visto, y estudia los errores y debilidades que su pareja tiene en público para luego usarlos contra ésta.

- No se cree nada de lo que le dice su pareja, y le pone trampas retorcidas para que ésta tenga que confesar la verdad y además se sienta humillada.

- Si el otro le dice que haga algo, hace lo contrario.

- Si el otro le da órdenes o consejos, ( que a veces lo mismo es, porque algunos consejos son órdenes enmascaradas), se ríe y se pone a tomar el sol o a afilarse las uñas.

- Si aparece la ex pareja del otro en el mismo espacio, le araña la cara y le pone un petardo en el culo, porque su espacio es sagrado y nadie lo invade. NADIE.

- No le va mucho el contacto físico innecesario. Los abrazos y los manoseos son para camelar o para convencer, que es para lo que el gato los usa en su vida diaria.

    Bueno, espero que gatos y perros os sintáis mimados e identificados con estas características, y que paséis un buen día tumbados al sol o jugando con la pelota de turno. A cada uno lo suyo...

Qué pesado eres, hijo. Que ya vamos al parque, ya...

13 comentarios:

  1. Prefiero a la pareja perro, es más entregada y menos egoísta que la de los gatos.

    Saludos

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    Respuestas
    1. Sí, yo prefiero a ambos, cada uno según me conviene... jajjaja. Gracias por comentar, un saludo...

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  2. Yo creo que pertenezco tanto a la pareja perro como a la de gatos. Es una combinación y creo que no está bien ser totalmente como la pareja perro, pero tampoco como la pareja gato.
    Un abrazo!

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    Respuestas
    1. jajjajaa, la verdad es que yo soy gato, que le voy a hacer... Pero creo que la combinación de ambas, como tú dices, es la mejor, porque todos los extremos son malos...

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